Calefacción central: las válvulas, la legislación

Válvulas de calefacción central

La disposición cubre todo el territorio nacional: cualquier persona que vive en condominios con calefacción central tiene la obligación de instalar en los radiadores de sus hogares las válvulas termostáticas con contadores de calor. Hay tiempo hasta el 31 de diciembre de 2016, el incumplimiento de esta norma supondrá el pago de sanciones administrativas por una cifra entre 500 y 2500 euros, según lo decidan las administraciones regionales individuales. Las válvulas termostáticas son dispositivos de control de temperatura que permiten distribuir el calor en las diferentes habitaciones de la casa y excluir automáticamente la calefacción cuando se alcanza la temperatura deseada. Los contadores, sin embargo, son pequeños electrodomésticos que se instalan directamente en los calentadores y cuantifican el calor que realmente se consume. Según lo estimado por Cofely Italia, a través de la obligación en cuestión, los condominios ahorrarán ahorros anuales totales en el combustible utilizado por la caldera entre 10% y 30% en comparación con la situación anterior a la instalación. Un ahorro que, por lo tanto, debería superar significativamente el coste de la instalación, que varía entre 90 y 150 euros por termosifón. Además, se prevé una recuperación del 50% del costo incurrido por el sistema de medición de la calefacción en 10 años. El reembolso toma la forma de una deducción IRPEF para los costos de reestructuración como una intervención destinada a ahorrar energía.

Medición de calefacción central

Calefacción centralizada: la contabilidad puede parecer una intervención simple, pero en realidad es necesario que sea llevada a cabo por un técnico especializado después de un diagnóstico y certificación energética de los cuerpos de calefacción instalados en cada apartamento. Siguiendo este análisis, de hecho, se podrían prever otras medidas para reducir el consumo aún más. Pero bajemos más en detalle. El sistema de contabilidad, como se mencionó, está basado en medidores electrónicos aplicados en cada radiador de forma inamovible. Esto significa que cualquier intento de sabotaje se identifica inmediatamente, ya que el corte del cable es claramente visible: en resumen, no es posible alterar la realidad de las cosas. El medidor debe estar aprobado y puede instalarse en prácticamente todos los tipos de radiadores. Consta de dos sondas, una para medir la temperatura de la superficie del radiador y la otra para medir la temperatura ambiente, y un microprocesador, que en cambio representa el consumo de energía con la máxima precisión. La lectura se puede hacer localmente, a través de una computadora portátil o remotamente, usando el modo apropiado. Esto permite verificar el funcionamiento de las plantas en cualquier sitio y analizar el consumo individual periódicamente de una manera muy rápida y sin involucrar a los demás usuarios.

Ley de calefacción central

La obligación de la termorregulación y la contabilidad de la calefacción centralizada en condominios está prevista en el decreto legislativo por el que se aplica la Directiva 2012/27 / UE sobre eficiencia energética, aprobada el 30 de junio de 2013 por el Consejo de Ministros. El calendario de estos trabajos varía según la región y la región, pero es correcto reiterar que el plazo coincide con el 31 de diciembre de 2016. En cualquier caso, es aconsejable solicitar información y confirmaciones al administrador del edificio y ponerse en contacto con las empresas especializadas que se entregarán estimaciones, con el fin de organizar y decidir sobre el tiempo. El mejor momento para continuar con el ajuste comienza cuando se apaga la calefacción central. Casi en todas partes con el mes de abril, entonces. También porque solo puede intervenir si el sistema no está activo y, en cualquier caso, todo el proceso podría durar algunas semanas.

Calefacción central: las válvulas, la regulación: calefacción centralizada

A partir de junio de 2013, cualquiera que desee operar la separación del sistema de calefacción central puede hacerlo sin esperar la autorización de la asamblea de condominio: esto está establecido por el Artículo 1118 del Código Civil, reformado por la ley número 220/2012 modificando la regulación del condominio en edificios. El condominio que toma esta decisión, sin embargo, debe en cualquier caso participar en los costos de conservación, mantenimiento extraordinario y estandarización de la caldera común, de la que sigue siendo copropietario y que puede utilizarse nuevamente en cualquier momento. Y, por otro lado, independientemente de la presencia o ausencia de obligaciones, es bueno que el condominio informe a la asamblea sobre la publicación en cuestión. Sin embargo, publicar eso solo es posible si no implica desequilibrios operativos para otros condominios o no los obliga a gastar más dinero que la situación anterior. También es importante tener en cuenta las disposiciones de la regulación de ahorro de energía a que se refiere el Decreto Presidencial número 59 de 2009, que establece que en edificios con más de 4 unidades residenciales y para potencias nominales del sistema centralizado generador de calor igual o superior a 100 kw es preferible mantener sistemas centralizados.