Cama japonesa

Camas japonesas

Futón en el tatami

... en resumen, la cama japonesa . Y, de hecho, el estilo oriental para el área de dormir es cada vez más popular en el nombre de la "cultura del descanso" que es esencial para nuestro bienestar físico y psicológico. En Oriente, el descanso es sagrado, aunque el mobiliario de los dormitorios es diferente al nuestro. En Japón, por ejemplo, la cama no existe como un artefacto, pero nos encontramos con el futón clásico, es decir, los colchones de algodón que se colocan en el suelo hechos de tatami que son paneles de paja tejida. El modelo japonés es cada vez más apreciado y revivido incluso en las habitaciones occidentales con algunas variaciones significativas. En cambio, las camas japonesas occidentalizadas conservan el marco de madera, pero en lugar del tatami tienen listones livianos y funcionales y son más adecuadas para sostener un colchón real y no el futón. Sin embargo, este tipo de cama no tiene elementos metálicos y está inspirada en la naturaleza y la sobriedad.

Cama futón

Además de la cama japonesa adaptada al diseño y el gusto occidental, hay quienes aman el futón real, por sus notables cualidades. De hecho, es un producto biológico, hecho con materiales naturales y su estructura se adapta al peso del cuerpo acostado, asumiendo la morfología de la curvatura de la columna vertebral, asegurando la máxima comodidad y relajación. El futón tiene un grosor de unos 10 cm y se puede enrollar: se despliega en el suelo por la noche y se retira a la mañana siguiente, dejando espacio libre en la habitación. El uso occidental es obviamente diferente y el futón está "arreglado" como un colchón tradicional. Las camas japonesas, ya sea que estén equipadas con futones o colchones de látex, requieren un mantenimiento especial. Es bueno dejar el aire del futón al sol al menos tres veces a la semana para eliminar la humedad y poner en orden el algodón.

Cama japonesa: Futon

Aunque las camas de estilo occidental prefieren que los occidentales pongan su colchón tradicional, es aconsejable usar el futón en su lugar: estos colchones están hechos de algodón de capas sueltas. La comodidad está garantizada, como ya lo hemos mencionado, por su adaptabilidad al cuerpo que alojan: la suavidad del algodón respeta las pequeñas curvas de nuestro cuerpo mientras permanece lo suficientemente rígida para soportar la columna vertebral correctamente, promoviendo así un sueño profundo y regenerador . Su interior, puramente de algodón, evita problemas alérgicos y garantiza una excelente transpiración, transmitiendo una agradable sensación de frescura en verano y un excelente aislamiento en invierno. En resumen, un estilo de descanso completamente diferente al nuestro: todo lo que queda por hacer es experimentar con él. Editado por Elena Marzorati