Casa en el ático

La vida en el último piso

¿Quién en su vida ni siquiera pensó por un momento cómo viviría él en un ático?

Espacios hechos a medida, claraboyas donde puedes ver las estrellas acostadas en una cómoda cama japonesa, muebles para llenar las partes bajas donde no caminas. Madera, madera, madera en todas partes: un hogar muy natural.

Vivir en el último piso generalmente es una solución adoptada por individuos y parejas jóvenes: esto se debe a que a pesar de que el espacio de superficie es generalmente más bajo porque no todas las alturas son explotables en el mejor de los casos.

Pero veamos algunos trucos para aprovechar al máximo esta área al enfatizar las fortalezas y crear una verdadera casa abuhardillada.

Muebles para el hogar especiales en el ático

Cuando decidamos construir una casa en el ático debemos saber que es preferible adoptar muebles que sean aptos para este espacio ya que tienen el techo que se caracteriza por las inclinaciones del techo, seguramente con muebles tradicionales que desperdiciaremos y ocuparemos un espacio inútil.

Por lo tanto, es mejor adoptar soluciones a medida o modulares que nos permitan seguir las líneas de inclinación del techo, para colocar muebles donde sea necesario sin restricciones de formas y dimensiones.

De esta forma, a través de módulos ocuparemos el espacio necesario para encontrar las mejores y más adecuadas soluciones para el amueblamiento de una casa en el ático.

Cuando el techo inclinado cubre alturas muy bajas donde no es posible caminar debajo, podemos crear un espacio bajo en el armario.

De esta forma usaremos toda la parte inferior que no se usaría en ningún caso, teniendo así una solución para almacenar todo lo necesario para el espacio en el que se encuentra, y elevando la altura explotable del techo, al menos un metro más.

Casa en el ático: la cocina y la cama de la casa en el ático

¡Crear una cocina y un área para dormir en una casa abuhardillada se puede considerar casi un juego igual al de Lego!

Tendremos que ir a caracterizar los espacios explotándolos de la mejor manera: la cama se colocará incluso en una parte bastante baja: no exageramos, sin embargo, cuando nos despertamos podemos vencer bandas sonoras clavadas en el techo. Para reducir la altura, podríamos recrear detrás del cabecero, un espacio con una superficie de apoyo, y usarlo como mesitas de noche. De esta forma, habremos resuelto dos de nuestros problemas.

Para la cocina, sin embargo, permanezcamos en las alturas superiores donde tenemos que aprovechar la encimera, el fregadero y la cocina: en la parte inferior podemos tener contenedores de muebles, lavaplatos y lavadoras.

De esta forma nuestra casa en el ático será estéticamente impecable pero también muy práctica y funcional con los espacios explotados al máximo de posibilidades.